Somos

22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. 23 Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. 24 Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. 25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. 26 Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. Gl 4.22–26

Los Dos Pactos

Hace algún tiempo comencé un proceso de entender que es la Gracia de Dios y como ésta opera en mi vida y en la manifestación de la Iglesia como Cuerpo. Para esto tuve que romper algunos paradigmas. Los  paradigmas son pensamientos que han sido formados a través del tiempo en nuestra mente y estos nos llevan a interpretar las cosas de acuerdo a los mismos. En otras palabras, voy a ver e interpretar las cosas de acuerdo como las aprendí. El problema es que no necesariamente lo que aprendí o leí en un libro era correcto y creencias incorrectas producen acciones incorrectas. Hay personas que llevan toda la vida haciendo las cosas erróneas pensando que no lo son. 

“Hay personas que llevan toda la vida haciendo las cosas erróneas pensando que no lo son.”

Dicho de otra manera, podemos actuar según lo que me enseñaron, pero lo que me enseñaron tal vez no este correcto. Llego un momento en que comencé a cuestionar y estudiar algunos puntos que me eran chocantes con relación a la “vida cristiana”. Fue entonces que recibí la revelación del Nuevo Pacto. Te pregunto, ¿Cuándo fue la última vez que evaluaste una enseñanza por ti mismo buscando la en la Biblia? ¿Has verificado si lo enseñado fue escrito para nosotros, si aún está vigente para este tiempo, o ya se cumplió? ¿Sabes que muchas veces hemos aprendido cosas están en la Biblia pero no nos aplica a nosotros, porque fueron escrito para los judíos?

La plenitud de la Gracia la recibes en Cristo

Si queremos vivir la plenitud de la Gracia de Dios y del plan de Dios para nuestras vidas en Cristo, tenemos que conocer la verdad. La Palabra dice: “y conocerán y la verdad te hará libre”. No es el conocimiento el que te hace libre, sino la revelación de la verdad(Cristo). El conocimiento te da acceso a la verdad(Cristo) y esa verdad es la que te liberta. 

Ese era el problema con los Gálatas. Este grupo de creyentes comenzaron a entender el plan de Dios, que era la Gracia (recibir la justificación, la salvación sin merecerla) pero comenzaron a mezclarla con la ley (con preceptos, rituales, tradiciones). Mezclaron la verdad de Jesús en la Cruz con el concepto de llenar unos requisitos extras para alcanzar lo que ya él nos había dado.

“El conocimiento te da acceso a la verdad(Cristo) y esa verdad es la que te liberta.”

Esta influencia provenía de los legalistas de ese tiempo quienes decían: “tienes que aceptar a Jesús por la Gracia pero tienes que ser obediente a Moisés” o les decían: “la gracia te sostiene pero la ley asegura tu salvación”,  “Si no guardas los mandamientos te pierde al infierno”, decían: «La fe es necesaria, pero las obras te garantizan la bendición». En otras palabras la gracia por sí sola no funciona hay que adicionarle para que funcione. O sea, el sacrificio de Jesús no es suficiente para salvarte, sino que necesitas ayudarle en el proceso de salvación. 

En una ocasión un Testigo de Jehová me visitó y me dijo que Cristo había hecho la mitad del trabajo y que la otra mitad se tenía que hacer predicando el “reino”. Para mi fue algo absurdo, decir que cristo solo había pagado la mitad de la cuenta y que el resto era mi responsabilidad saldarlo. Pero cuando miré mi “vida espiritual” yo estaba haciendo lo mismo: “pagando el precio del evangelio” “Ayunando para más unción, para más poder, más autoridad” “buscando la presencia en los montes, (cuando la cargaba dentro de mi), sacrificando para obtener más de Dios”, “ofrendando para obtener el ciento por uno”.

“No tengo que pagar lo que Cristo pagó.”

Y dejo claro que no estoy en contra de lo antes mencionado, pero no lo estaba practicando desde la realidad presente del Nuevo Pacto. No tengo que pagar lo que Cristo pagó.  Si estas pagando el precio, entonces el sacrificio en la cruz fue incompleto.  ¿por que tratar de pagar un deuda cuyo balance es cero(o)? Cuando decimos que “tenemos que pagar el precio” los resultados estarán enfocados en nuestras ejecutorias, en mis actos, en lo que yo puedo hacer, en lugar de estar centrados y enfocados en la obra consumada de la cruz. 

Dos hijos que simbolizan dos pactos:

En la historia bíblica, se menciona una promesa que Dios le hizo a Abraham. Le dijo que iba a tener descendencia, pero había un problema, su esposa Sara, era estéril. Para acortar la historia Sara (libre) le dice a Abraham que se acueste con Agar (esclava) y de esa relación surje Ismael. Pero pasado el tiempo, Sara da a luz un hijo de Abraham: Isaac. 

Estos dos hijos simbolizan dos pactos: los hijos de la esclava (ley) y los hijos de la libre (gracia). Gálatas 4.23 dice: “Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa.” uno fue producto del deseo carnal, pero el otro fue producto del propósito eterno de Dios, la Promesa. Uno vino por lo natural, el otro producto de lo sobrenatural, uno vino de la planificación estratégica del hombre, el otro por el plan divino de Dios. uno nacio en el vientre de lo humanamente posible y el otro en el vientre de lo imposible. Por eso, Dios es el que opera en el ambiente de lo imposible para hacer todo posible según la promesa.

“Dios es el que opera en el ambiente de lo imposible para hacer todo posible según la promesa.”

En el Vs 24 de Gálatas 4 da la explicación de esto: “Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos…” Ambos sucesos eran sombra o alegoría de dos pactos. Y este ha sido el problema de la Iglesia hoy en día, aun no saben diferenciar entre Agar y Sara. El producto de cada pacto determinará la condición de los hijos. No podemos tener hijos híbridos que vivan en Sara (gracia) pero que se comporten y vivan como Agar(Ley).  SOMOS aquello a lo que pertenecemos.

Tu y yo fuimos llamados a caminar como lo que Somos, libres en Cristo. La gracia te liberta de todo lo que se pueda llamar ley, legalismo, religiosidad, etc. No es libertinaje, es la confianza plena en que Jesús hizo el trabajo en la Cruz y nos hizo beneficiario de mejores y mayores promesas. Estaremos hablando más sobre los pactos y como podemos alinear nuestro pensamiento a la mente de Cristo en nuestros próximos artículos.

Si tienes dudas o preguntas nos puedes escribir a contacto@alexstrubbe.com

 

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5 Años ago

[…] el artículo anterior hablamos de la importancia de entender como Pablo establece la diferencia de los dos pactos […]

Mariely Cosme
Mariely Cosme
5 Años ago

Poderosooooo